Leo Pérez puede irse del club. Lo busca Gremio y, según las cifras publicadas extraoficialmente, su pase se daría a cambio de 2,5 millones de dólares limpios por el 50%. Me parece una buena venta.
Será clave para la Comisión Directiva hacer algo que no hace o hace mal: comunicar bien la venta. El ingreso, la forma de pago y qué pasará con el otro 50%, porque las experiencias pasadas no son las mejores o también fueron confusas, como le pasó a Nadur con Ábila.
Después está el tema de la planificación posterior. Vender para hacer correr o funcionar la rueda. Pero… ¿cómo queda el plantel? ¿Quién lo reemplaza? Del trío que llevó al Globo a la final, ya se fue uno y podría irse el segundo: el que salió de nuestra Quemita. Y hoy, febrero de 2026, juegan los suplentes y no hay más. Sólo Mora pide pista. Está buenísimo, pero es arriesgado. Explicaciones que deberán brindar Poza, Garzón o Vega.
En fin, necesitamos vender. Hay algo que no funciona. No podemos darnos el lujo de desprendernos de 4 o 5 jugadores por año. Es mucho. Es cierto que existen juicios complejos, pero también es cierto que no hay un plan definido ni gente capacitada para manejar la marca Huracán. Allí debemos apuntar.
Comuniquen. Sean claros. Escuchen a los socios. Expliquen al socio. Y si se va Pérez, obvio, lo mejor para él.

