Como admirador de Cappa que soy, me cuesta estar feliz por el triunfo de Huracán ante Merlo, aunque tampoco reniego de mi alegría por haber logrado tres puntos vitales, de visitante, ante un rival que juega peor que nosotros pero que lucha por lo mismo que nosotros: tratar de no descender a la B Metropolitana.
Lo cierto es que ayer, el conjunto de Llop fue superior en todo momento al Charro pero sigue sin jugar bien y hasta regaló el empate. Igualmente, con la gran actuación de Barrales (gol y asistencia) le bastó a Huracán para ganar el partido.
Bien la defensa que no tuvo sobresaltos y mejor partido para Sotelo: el joven de la nuestra cantera tiene velocidad, criterio y se va amigando cada vez más en un puesto que no era el suyo. Erramuspe se mostró firme al igual que Ferrero pero deben corregir algo: en varias ocasiones, ambos centrales salen del área a cortar la jugada. Debe ser uno sólo. Bien Mancinelli para cuidar las espaldas y mostrarse salida en una posición que conoce poco.
En el medio siguen los errores de Huracán. Barrientos quitó y habló pero no puede ser salida con la pelota en los pies. Parece asustarse cuando la tiene. Busse fue clave en gol de Huracán porque habilitó a Giménez y también fue clave en el gol de Merlo porque perdió la pelota cuando el equipo estaba posicionado en pleno ataque. Con Giménez pasó lo mismo: rol fundamental en el tanto de Barrales al ganarle el salto al arquero y protagonista en el empate: se preocupó más por ganar un foul propio que en recuperar la pelota. Al quejarse con el juez, dejó pasar al rival que luego asistió a Romero quién decretó el 1 a 1 a nada del final del primer tiempo.
Arriba, Barrales fue de lo mejor y Milano fue irregular. Es admirable lo de Barrales porque solo se las ingenia para crear ataques y también realizó que lo que tiene que tener un delantero: gol. Jerónimo hizo un gol de 9: expectante cerca del arco, la pelota quedo merodeando y de palomita puso el uno a cero.
En el complemento, Huracán fue puro empeño para llevarse el partido. Aún sin ideas y con constantes balones largos a sus delanteros, el Globo fue más que el rival y convirtió un gol de manual: Barrales la aguantó, giró y tiró un centro atrás rasante para que Danelón haga un gol de 8: anticiparse a todos y aparecer de sorpresa, por derecha, mediante una diagonal.
Se sufrió al final por otra pelota perdida de Busse y la falta de definición de Vega y Barrales. Me gustaron los cambios del entrenador, aunque tal vez tardó un poco en mover el banco.
Ahora se viene Sarmiento que está a tres puntos del ascenso. Un lindo desafío para los de Llop que deberán contar con más cartas para derrumbar al duro equipo de Junín.
No sé qué me va a pasar el sábado y el domingo. Pero encaro el fin de semana con una sonrisa por el triunfo. Nada mas Insisto, soy Cappista y la historia de Huracán me hace ser exigente en la forma de juego. Sueño con volver a ser feliz como en aquel semestre del 2009...
Vídeo con los relatos de Coco Comas...
Juan Manuel Penalba
@JuanchoPenalba


