martes, 28 de abril de 2015

El Nestor de la Quema


No, pero el gordo está muy verde para dirigir primera”; “Volvé a las inferiores, Néstor!”; “El plantel no lo respeta, se tiene que ir”
Esas y otras tantas fueron las críticas que se le hicieron a Apuzzo en los días previos a la Superfinal con River, y que aún hoy día (a pesar del título) se le siguen haciendo.
Lo que voy a tratar de explicar en estos renglones son ciertas ideas que no espero que compartan, pero simplemente me gustaría que al menos las tengan en consideración.


¿Por qué nos cuesta tanto respetar al director técnico que más alegrías nos dio en los últimos años? Esa es la pregunta que me vengo haciendo hace ya unos cuantos días. Si bien entiendo que el Gordo se ha equivocado y mucho en los últimos meses, pareciera que las críticas fueran un tanto desmedidas teniendo en cuenta la primer premisa presentada en el párrafo.

No se si será porque éste plantel se ganó la fama de ser complicado luego de la salida de Kudelka y la postura muy amiguera de Néstor de alguna manera no termina de caer bien. No se si será por los muy malos resultados obtenidos en el arranque de este torneo local. Tampoco se si será por el problema que la gente no logra terminar de entender que Apuzzo ya no es más un entrenador interino.

Lo cierto es que ese señor que se sienta en el banco todos los fines de semanas desde Noviembre del 2014, a mi al menos, me hizo feliz como pocas veces en mi vida.

A mi se me ha enseñado desde chico a mostrar respeto y aprecio por quienes me han dado alegrías. A mis dos viejos, a mis hermanas, a mis amigos de toda la vida. Con sus defectos, con las peleas que he tenido, yo jamás andaría hablando mal de ellos, ya que son para mi la gente con la que he compartido las mayores alegrías de mi vida.

Todo esto mencionado en el párrafo anterior es lo que me pasa con Apuzzo ¿Cómo puedo yo insultar a ese hombre que me regaló esas lágrimas Sanjuaninas en Noviembre? ¿Cómo puedo yo enojarme con el tipo que me devolvió a la categoría a la que pertenezco? ¿Cómo puedo yo siquiera cuestionar al hombre que me permitió vivir una copa Libertadores, algo que me era totalmente desconocido con 22 años de vida? ¿Cómo hago, decime por favor cómo hago, para reprocharle de mal modo a ese tipo que ahora nos hizo festejar una vez más?

Hay ciertos momentos, ciertas alegrías que uno jamás puede terminar de agradecer. Por todo eso y mucho más, yo no estoy en calidad de demandarle algo más a Néstor. Solo me sale dejarlo trabajar en paz y confiar en que va a seguir guiandonos por el camino correcto. Y el día que Néstor se canse y deje de dirigir a la primera solo quedarán palabras de agradecimiento eterno para él.

Ésta es la opinión de un simple hincha que jamás fue tan feliz como en estos últimos meses. Espero que puedan entender mi afecto por Néstor.

Y por último: ¡VAMOS SUPERCAMPEÓN!

Francisco Ruibal – Socio A04151


@panchoruibal